La maté porque ponía la radio muy alta por la noche.
La maté porque le había puesto al gato un nombre idiota.
La maté porque estaba harta de verla besarse con su novio en
el sofá, mientras él tenía la mano metida tan arriba bajo su falda
que parecía estar buscando oro.
La maté porque la pesqué haciendo trampas.
Los detalles no tienen importancia, ¿no es cierto?
La maté porque era una chica jonina y ésa era una razón
suficiente.

MISERY

No hay comentarios: